Sexo

La realidad de las personas bisexuales

El reconocimiento de la bisexualidad por parte de un artista, deportista o intelectual es menos frecuente que el de ser gay o lesbiana. Y es que de todas las letras LGTB -o LGTBI-, la B de bisexual es el componente más desconocido.

Veinticinco años antes de que Sarandon, el actor Keanu Reeves hizo una sigil·losa salida del armario insinuando haber tenido relaciones con los dos sexos. Y mirando todavía más atrás destaca el caso de John Maynard Keynes, el economista que aplicó los remedios para la Gran Depresión de después del Crac del 29. Para Keynes, el hombre de su vida fue el pintor Duncan Grant, con quien tuvo una relación larga e intensa hasta que conoció la bailarina rusa Lydia Lokopova, con quien se casó. Pero a Keynes lo protegía su solidez de hombre de estado. Una protección que nunca estuvo al alcance de los bisexuales anónimos que tuvieron que malvivir ocultos a lo largo del siglo XX.

¿Se conocen las causas de la bisexualidad?

“No hay duda que la bisexualidad es la orientación sexual menos estudiada”, explica el joven antropólogo y activista LGTB Ignacio Domínguez, que dice contundente: “He comparado investigaciones de sexualidad y de orientación sexual y la más estudiada es la homosexualidad masculina. La homosexualidad femenina está bastante escondida, y la bisexualidad es la orientación más oculta de todas. Hay muy pocos estudios”. El que acaba de publicar Ignacio Domínguez, Bifobia. Etnografía de la bisexualidad en el activismo LGTB (Ed. Egales), es probablemente la primera investigación sobre bisexualidad publicada en el estado español.

Una parte de ese libro profundiza en la misma diversidad bisexual detectada por Ignacio Domínguez: bisexualidad natural e innata; transitoria y transicional; de duda y de indecisión; de homosexualidad oculta; de alternativa obligatoria, y también bisexualidad como promiscuidad e infidelidad.

Para adentrarse en la investigación Domínguez ha tenido que releer el informe Kinsey, que, entre el 1948 y el 1953, hizo emerger comportamientos sexuales hasta entonces ocultos, como por ejemplo la masturbación masculina y femenina, la edad de iniciación sexual y, sobre todo, la bisexualidad. Después de entrevistars  20.000 hombres y mujeres, Alfred Kinsey concluye que el 60% de los hombres y el 33% de las mujeres habían tenido al menos una práctica homosexual a partir de los 16 años. “Según Kinsey -añade Ignacio Domínguez-, no es osada habla de la bisexualidad como una orientación sexual mayoritaria”.

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